RESILIENCIA. COMO SUPERAR LAS ADVERSIDADES.

 

Nadie dijo que la vida fuera fácil. La pérdida de un ser querido, enfermedades complicadas, experiencias laborales difíciles, problemas graves de pareja, soledad o desempleo son algunas de las situaciones duras y adversas con las que  nos vamos a tener que enfrentar en algún momento de nuestra vida. Sin embargo, no todos  reaccionamos de la misma forma ante estas adversidades.

Si nos refiriéramos a un objeto  diríamos que la resiliencia es la capacidad que  tiene este para volver a su estado inicial después de ser golpeado, hecho que depende de su flexibilidad y elasticidad. De forma análoga,

ser una persona con resiliencia o resiliente significa tener la capacidad de  afrontar esas situaciones traumáticas  e incluso poder salir fortalecido de ellas.

Esto no significa que no vayamos a sentir dolor. Son momentos duros, en los que inicialmente aparecen emociones fuertes, y aceptarlas a la vez que buscamos alternativas   nos ayudará a  seguir adelante. La capacidad de “resurgir de nuestras cenizas” no es exclusiva de unos pocos; la mayoría de los seres humanos pueden desarrollar la capacidad de ser resilientes. Yo misma he sido testigo de los numerosos esfuerzos individuales que han hecho muchas personas para reconstruir sus vidas.

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Entonces, ¿Qué características hacen qué algunas personas se recuperen antes de un colapso? ¿Qué habilidades utilizan las personas que después de recibir un golpe pueden superarlo e incluso salir reforzadas?

  • En primer lugar, son importantes los vínculos afectivos, las relaciones de cariño, tener a alguien en quién poder confiar y pasar tiempo con las personas queridas para recibir su apoyo.
  • Creer en nosotros, en lo que sabemos y en lo que podemos hacer. Tener sentido del humor y desarrollar una visión más positiva de nosotros mismos y de nuestras fortalezas puede también ayudarnos  a crecer.
  • Desarrollar un sentimiento de esperanza, pensando que en el futuro las cosas pueden cambiar.
  • Aprender del pasado centrándonos en experiencias en las que superamos situaciones difíciles. ¿Cómo pude superarlas? ¿Qué me ayudó a sentirme más esperanzado con respecto al futuro?
  • Ponernos nuevas metas y un plan para alcanzarlas, reconociéndonos los logros que vamos consiguiendo por muy pequeños que nos parezcan.
  • Y sobre todo, es clave tomar una situación adversa como un desafío del que se puede aprender.

    No podemos evitar que nos ocurran situaciones que nos generan dolor, pero sí podemos cambiar la forma en la que las interpretamos y reaccionamos ante ellas.

Recordemos que,  como dice el refranero popular:   NO HAY MAL QUE CIEN AÑOS DURE”.

FELICIDAD: REALIDAD O UTOPíA

Aunque creemos saberlo todo acerca de la felicidad, conseguir ese preciado tesoro no resulta nada fácil. Su búsqueda se ha convertido en  el objetivo fundamental para la mayoría de las personas a lo largo de la vida.

En el año 2013  la agencia Millward Bron  realizó una encuesta en España para evaluar qué factores consideramos claves para ser felices. Los resultados no se alejaron de la famosa trilogía popular:  “salud, dinero y amor”. Considerando el 36% de los encuestados la economía como factor principal, seguida de la salud (26% de los entrevistados) y el amor (25%).   

 Pero,  ¿ REALMENTE ES ESTO LO QUE NOS HACE FELICES ?:

–        Investigaciones de numerosos expertos muestran que:

Una vez que las necesidades básicas están cubiertas (alimento, higiene, vivienda…) no hay diferencias significativas entre personas que tienen un mayor nivel de ingresos y otras más pobres.

¿ Por qué ? Por la tendencia constante que tenemos a compararnos con los demás  y desear una situación superior a la que poseemos. Otra investigación que se realizó con personas que habían sido ganadoras en la lotería mostró como la felicidad extra que  aportaba el billete ganador desaparecía a los 12 meses de haber obtenido el premio.

–        Y aunque las encuestas también recogían que las personas casadas eran más felices, un estudio realizado en Alemania con 25.000 personas reveló que  casarse sólo eleva la percepción de felicidad transitoriamente. A los dos años la mayoría de la personas volvían a manifestar un nivel de bienestar igual al que tenían antes de haberse casado.

–         Respecto a  la  tercera creencia que atribuye a la salud la clave de la felicidad,  también existen estudios  que muestran cómo enfermos crónicos después de un tiempo de adaptación  recuperan la felicidad que tenían antes de que se les diagnosticara su enfermedad. Este hecho también se da en personas que han sufrido un accidente en el que han perdido una función importante (ceguera, invalidez..)

Autores como Sonja Lyubomissky y Edwar Diener, que han investigado la capacidad de adaptación del ser humano, concluyen que “las personas presentamos una gran adaptación a acontecimientos importantes de la vida ya sean positivos o negativos, volviendo después de un tiempo a recuperar el nivel de felicidad del que partíamos”. Sin embargo, se encontraron dos excepciones que requerían un tiempo de recuperación más largo: la muerte de un cónyuge y la pérdida de trabajo.

Estos resultados  nos llevan a afirmar que:

 La felicidad duradera no se consigue cuando se alcanzan determinadas circunstancias de la vida (casarse, alcanzar  mayor nivel adquisitivo..)

Entonces, ¿ QUÉ CLAVES NOS PUEDEN AYUDAR A SER MÁS FELICES?, ¿DÓNDE ESTÁ EL SECRETO DE LA FELICIDAD?

Desde la Psicología Positiva se recomiendan las siguientes estrategias:

    1. Practicar la gratitud: tomar conciencia y dar las gracias por las cosas positivas que vivimos diariamente (una sonrisa de un ser querido, una comida que nos gusta, un paseo agradable…)
    2. Cuidar las relaciones sociales: el sentirnos cerca de los demás y compartir nuestra vida nos ayuda a sobrellevar nuestras preocupaciones.
    3. Aumentar el pensamiento positivo:  hacer un análisis del pasado  que también incluya lo positivo  nos va a ayudar a tomar conciencia de las dificultades que hemos superado y que  podemos seguir superando en el futuro.
    4. Rechazar la comparación social y practicar la amabilidad.
    5. Mantenerse físicamente activo: el ejercicio físico aumenta la producción de endorfinas que nos ayudan a subir nuestro estado de ánimo y a prevenir  enfermedades.
    6. Tener objetivos y comprometerse con ellos.
    7. Sentido del humor , entendido  como la capacidad de darnos cuenta de las contradicciones y disonancias de una situación para poder reírnos de ella.
    8. Y aprender a manejar las dificultades y las adversidades: las personas que piensan que tienen control sobre sus vidas y que pueden hacer algo para minimizar el impacto de las adversidades, protegen más su bienestar que las personas que piensan que todo depende de su suerte.

                                                   

 

DESMONTANDO MITOS SEXUALES

La vida sexual y erótica de una persona puede convertirse en una fuente de felicidad, en una oportunidad placentera para el crecimiento y desarrollo personal. Pero, en muchas ocasiones, la sexualidad y el erotismo pueden llegar a ser un foco de insatisfacción,  inseguridad y angustia cuando las relaciones no funcionan.

Algunas estadísticas indican que entre el 50-75% de las parejas tienen o han tenido algún tipo de problema sexual. Sin embargo, cuando a nivel coloquial hablamos con nuestros amigos la mayoría de las personas verbalizan que su vida sexual es completamente satisfactoria. El fenómeno de la deseabilidad social nos lleva a no verbalizar nuestras dudas e inseguridades. Nos encontramos con un doble código entre lo que siento y lo que pienso que  debería sentir.

Tanto los hombres como las mujeres hemos aprendido falsas creencias sobre nuestra sexualidad. Dicha información puede orientarnos de forma errónea sobre lo que es “normal” o no en nuestra vida sexual.

Por ejemplo, una persona aparentemente satisfecha con su vida sexual puede dejar de estarlo al leer en determinadas revistas que la frecuencia “normal”  de las relaciones sexuales  es mayor a la suya.

Revisemos pues, algunos de los principales mitos que  pueden ser motivo de problemas sexuales.

1.      “El hombre de pene grande es sexualmente más potente que el hombre de pene más pequeño”.

Lo cierto es que el tamaño del pene no influye ni en la satisfacción sexual de la mujer ni en la potencia sexual del hombre. No hay una relación entre el tamaño del pene y el tamaño del hombre y no existe un tamaño de pene adecuado para el disfrute sexual de la mujer. Además, aunque existan diferencias interindividuales en estado de flacidez, estas se reducen considerablemente cuando el pene está en erección.

Esta presión cultural acerca del tamaño se generaliza también a  las mujeres con el tamaño del pecho, que tampoco influye en la sensibilidad y en los sentimientos sexuales experimentados.

La satisfacción sexual no es cuestión de tamaños. Lo importante no es lo que se tiene sino como se disfruta de lo que se tiene.

2.      Sexo o relaciones sexuales quieren decir coito. Lo demás son conductas sustitutivas incompletas.

Esta creencia restringe las posibilidades de comunicación sensorial y erótica en la pareja y es un factor de riesgo para generar numerosas insatisfacciones. Reduciendo la experiencia de compartir sensaciones y de intercambiar caricias en todo nuestro cuerpo.

Al considerar el coito como elemento central en las relaciones sexuales se incrementa la presión por la erección del pene, pudiendo provocar en el hombre miedo a perderla y a fracasar, lo que a la vez es la principal causa psicológica de los problemas de erección.

3.      Existen dos tipos de orgasmos en la mujer, uno vaginal y otro clitoriano.

Para una gran mayoría de mujeres el coito no es suficiente para alcanzar el orgasmo, ya que el clítoris no recibe la estimulación adecuada. De hecho, el 70% de las mujeres, obtienen el orgasmo mediante la estimulación directa del clítoris, sea con o sin penetración vaginal.

No existen orgasmos de primera y segunda clase, ni unos peores que otros; lo importante es disfrutar. La búsqueda desesperada del orgasmo nos lleva a orientar nuestras relaciones a su “caza y captura”, contribuyendo de nuevo a “genitalizar” la sexualidad y a desatender el cuerpo como zona erógena. Una mirada seductora, un susurro en el oído, el contacto de unas manos cálidas puede ser tremendamente estimulante y excitante.

4.      El hombre “siempre está dispuesto”, “nunca falla” y “debe saber” cómo dar placer a una mujer.

Todas las personas necesitamos un proceso de aprendizaje para comportarnos de forma competente en las relaciones sexuales. Una excesiva exigencia puede hacernos vulnerables y disparar el miedo a no estar a la altura. De hecho en los últimos años se han disparado en los hombres los trastornos sexuales por causas psicológicas. Un reciente estudio en EEUU indicó que el 62,7 % de los hombres encuestados habían mantenido relaciones sexuales sin desearlo, frente al porcentaje también significativo de un 46,3 % de mujeres.

5.      “El alcohol es un estimulante sexual”.

Aunque en pequeñas dosis puede tener un efecto desinhibidor, el alcohol es un depresor del sistema nervioso que inhibe los signos fisiológicos de excitación sexual y puede interferir en el orgasmo.

6.      “El hombre es insensible y egoísta”.

Con frecuencia escuchamos términos que definen al hombre como “persona egoísta, insensible que sólo va a lo suyo”. Estas expresiones encierran una generalización excesiva que dificulta la comunicación entre sexos y, en muchas ocasiones, genera recelo y desconfianza.

La realidad es que el hombre, al  igual que la mujer, es una persona sensible y con capacidad de emocionarse, de mostrar iniciativa, miedo o inseguridad  tanto en las relaciones interpersonales como sexuales.

 “Tenemos derecho a disfrutar de nuestro cuerpo y de nuestra sexualidad. Para ello hemos de liberarnos de los falsos mitos y las inseguridades que nos esclavizan”.

 

 

AUTOESTIMA EN LA MUJER. Diferencias de género

Hace unos años, tuve el placer de  empezar a impartir un taller dirigido a incrementar la autoestima en la mujer. Algunas personas me preguntaban entonces, ¿por qué un taller de autoestima para mujeres?, ¿por qué no también para hombres?, ¿es que sólo las mujeres tienen problemas de autoestima?

Y aunque es verdad que los problemas de autoestima pueden afectar tanto al género masculino como al femenino. También es cierto, que las mujeres contamos con unos factores de vulnerabilidad específicos que nos pueden predisponer a tener una baja autoestima. El rol tradicional de mujer ha sido el de mujer abnegada, cuidadora, que sólo es completa si tiene  pareja y dónde  se da más importancia a satisfacer el bienestar y las necesidades de los demás que las propias.

En la actualidad, el modelo de mujer  ha cambiado e incluye  los roles tradicionales y además los de mujer moderna: trabaja fuera de casa, rinde en el trabajo, no abandona a sus hijos, está pendiente de los demás a la vez que debe cuidarse para estar atractiva y joven, es buena amante, deportista y todo lo hace con entusiasmo y placer. Este modelo de “superwoman” tiene como consecuencia que muchas mujeres se consideren poco válidas porque no concuerdan con esa imagen de perfección. Y  que, además,  se sientan culpables, cuando por realizarse en algún aspecto  tengan la sensación de estar abandonando otros. Es muy importante revisar y cuestionar las creencias y modelos que nos han transmitido, ya que muchas de nosotras hemos aprendido a limitarnos y a sentirnos inferiores.

Dinero, pareja, maternidad, reconocimiento de los demás pueden ayudarnos a sentirnos mejor. Pero el respeto lo tenemos que buscar dentro y no fuera.

 CLAVES PARA AUMENTAR LA AUTOESTIMA

    1.  CONOCERNOS y saber más de nosotras:

  • Qué pensamientos negativos utilizamos sobre nosotras mismas (soy poco interesante, poco atractiva, soy un desastre, no soy lo suficientemente buena para…)
  • Cuales son nuestras necesidades y nuestros deseos. Hemos sido enseñadas a posponer nuestra necesidad de descansar, de divertirnos, de cuidarnos y de aprender. Identificar nuestros deseos es el primer paso para optar a satisfacerlos.
  • Cuales son las conductas o formas de comportarnos que nos perjudican (sobrecarga de tareas, no decir no).
  • Y por supuesto, conocer mis cualidades y fortalezas. Todas hemos conseguido logros de mayor o menor importancia en nuestras vidas, tanto en el ámbito familiar, como en las relaciones interpersonales, estudios, trabajo.

    2.   ACEPTARNOS : 

Sabiendo que aceptarse no significa conformarse con todo y que no deseemos cambiar,    mejorar o  evolucionar. Todo lo contrario: “si admito mis sentimientos, miedos, cualidades, conductas perjudiciales, podré ser consciente de mis elecciones y hacer cambios”.

¿Cómo puedo superar un miedo si no lo acepto como propio? ¿Cómo puedo aprender a estresarme menos si no admito que estoy sobrecargada?.
 

   3.  COMUNICAR NUESTRAS NECESIDADES Y SENTIMIENTOS A LOS DEMAS:

  • Comunicar de forma clara nuestras necesidades, deseos y sentimientos nos va a permitir sentirnos mejor con nosotras mismas y con las demás personas. El no expresar y reprimir sentimientos conduce a acumular mayor hostilidad y, de vez en cuando, a explotar emocionalmente.
  • Tenemos que aprender a PONER LIMITES, a DECIR NO  sin culpabilizarnos. A veces, el sentimiento de culpa por no poder hacer frente a todo nos lleva a hacer concesiones que van en contra de nuestro propio bienestar.

    4.    PROMOVER EL AUTOCUIDADO.

Las actividades de desarrollo personal y de ocio proporcionan contactos sociales, tienen un componente de diversión, alivia tensiones y fomentan la salud.

Iniciar nuevas relaciones o recuperar amigas produce emociones positivas. Las buenas amigas resultan terapéuticas ya que pueden darnos afecto y apoyo emocional.

 Por último, no esperemos a que otras personas hagan realidad nuestros deseos. Somos responsables de nuestro tiempo, de nuestro bienestar y en definitiva de nuestra vida.

CON EL AMOR NO BASTA. Claves para ser feliz con mi pareja.

¿Y sí todavía no fuese demasiado tarde para  ser feliz con mi pareja?. A cuántas personas les gustaría tener una respuesta afirmativa a esta pregunta.

Por |29 diciembre, 2013|Pareja|Comentarios desactivados en CON EL AMOR NO BASTA. Claves para ser feliz con mi pareja.

SENTIRSE BIEN AHORA: RELAJACIÓN GUIADA

La relajación muscular es una técnica para reducir ansiedad que consiste en liberar la tensión de nuestros músculos para ir generando una sensación de bienestar general.

Se trata  de aprender a relajar voluntariamente los principales grupos de músculos del cuerpo para reducir los síntomas de ansiedad. Ya que es imposible, que coexistan a la vez la sensación de bienestar corporal y  el  estrés.

Por |23 noviembre, 2013|Sentirse bien|Comentarios desactivados en SENTIRSE BIEN AHORA: RELAJACIÓN GUIADA

VIVIR SIN MIEDO

El miedo es la emoción más básica y  poderosa de la naturaleza humana.  Fisiológicamente los circuitos del miedo están anclados en el cerebro. Es una emoción tan incapacitante que nos hace imaginar el futuro de una forma  muy negativa y catastrofista.

El miedo paraliza, desorienta, nos deja en estado de shock y nos hace más vulnerables a la manipulación. Perturba nuestra capacidad de razonamiento, provocando en muchas ocasiones, resignación y pasividad. No hay nada más contagioso y qué nos afecte tanto como el miedo.